sábado

DIARIO DE UN NAUFRAGIO: Después de un tiempito.

Después de un tiempito en el exterior, cuando me encuentro suficientemente contaminado he decidido volver a habitar la soledad de mi cuartel de invierno, la soledad de necesitar estar más solo que nunca. Este tiempito harto de estar harto del fingido gesto que todos permutan sin vergüenza ninguna sobre las aceras. Harto de la risa hueca, de la mueca forzada que casi nunca parece una sonrisa, harto de ver como para cruzar el río todo hacen un hatillo donde proteger el miedo que les da estar vivos, el pánico a morder la vida.Harto de mis propias excusas, retorno para no retornar jamás allá donde sólo es útil el todo vale.
Faltan hospitales créanme, y no para las enfermedades de la carne, no para los heridos de guerra –que también- faltan hospitales para los mordidos por la tristeza, para los inundados de miedos, para los indecisos, para los que no saben mirar más allá de sus narices y acaban confundiendo la lluvia con la pena. Faltan hospitales, pizarras, pupitres donde explicar que la cobardía del corazón deja un sabor a óxido en la lengua difícil de quitar.

Un gusto encontrarme de nuevo con vosotros.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Faltabas tú, me faltabas...
Brindo por tu vuelta y espero que permanezcas un "tiempito" como dices. Un beso de ron...

Daniela

Susana dijo...

Felicidades por la creación de este espacio de divulgación, tan necesario para sacar a la luz aquello que muchas veces queda soterrado y, también, por proponernos vías de acceso a la cultura a través de una mirada personal.

Susana -Alicante-
¿Te acuerdas de mi?

María dijo...

Volvió Malanoche!!

Un beso poeta y escribe o llama para echar unas cañitas joio que no sé dónde te metes.

María

Toño dijo...

Gracias!! Así da gusto, a veces uno se escapa de la pecera, aunque esta vez mereció verdareramente la pena. Iré actualizando el blog poco a poco a ver si el trabajo me deja tiempo.

Besos!

Toño