La noche /1No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre
los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo
una mujer atravesada en la garganta.
El libro de los abrazos - Eduardo Galeano
Amanece la voz
Y así, el sábado que fue de color amarillo, mordió al domingo, del que no tengo memoria alguna. De nuevo se inicia la liturgia, el lunes acaba con los últimos minutos del domingo y comienza a morir otro día más. Los días inútiles que decía Jaime Sabines, como supo el de Chiapas proponer cada verso con la precisión de un cirujano.
Granada tiene nombre de tormenta
Faltan hospitales créanme, y no para las enfermedades de la carne, no para los heridos de guerra –que también- faltan hospitales para los mordidos por la tristeza, para los inundados de miedos, para los indecisos, para los que no saben mirar más allá de sus narices y acaban confundiendo la lluvia con la pena. Faltan hospitales, pizarras, pupitres donde explicar que la cobardía del corazón deja un sabor a óxido en la lengua difícil de quitar.